... Ahí viene, haciendo ese sonido de carcajada puntiaguda con la que idolatra fríamente el cáncer que se acurruca en tus más frágiles huesos.
Y se infla entre pociones y encantamientos místicos, se erecta ante tus fluidos más incandescentes, se revuelca en tu vientre de manera bestial y te domina petulantemente para después simplemente saturarte de venganzas infames, de dulces corrosivos debajo de tu lacerada piel..."