El contenido disponible en este sitio está protegido por las leyes y disposiciones de los tratados internacionales de derechos de autor y ha sido publicado bajo la autoridad del titular de los derechos con el único propósito de difusión. Se prohíbe la reproducción de estos materiales por vía electrónica o mecánica sin el consentimiento del autor.
© 2014 Elizabeth Vorony

sábado, 8 de junio de 2013

Weide.


Brotamos como cometa de una álgida madrugada entre nubes de licor e impulsos sedientos, pasiones puras...

De la marea hostil al reconfortante ocaso, en tus pupilas serenas, en mis pupilas heridas...

Fuimos huracán en tiempos de cosecha y somos ahora el cuerno de la abundancia de nuestras historias...

Nos formamos en el vientre de una tarde de lluvia y sol, arcoiris sepia y lunas siete...


Germinamos en medio de caricias cohibidas y efusivas,  de saliva tibia y abrazos hirvientes...

De la brisa veraniega el apogeo de lo inevitable y de las hojas frágiles el verdadero sendero...

Bebimos de la misma copa y en la misma estela nos recostamos deseando estallar como un volcán...

Nos formamos en el vientre de una tarde de lluvia y sol, arcoiris sepia y lunas siete...


...Y pensar que creí que no podría estar a tu lado, y es que mas bien estamos dentro uno del otro....

Crecimos y caminamos, corremos y nadamos, dormimos y soñamos en la misma nube de pasión de esa noche fría

... Y pensar que tanto lloré por tus labios, y son estos mismos los que sonreír me hacen ...


Nos fortalecimos y nos conocimos, nos encontramos y nos rectificamos, nos levantamos y nos aconsejamos...

... Y pensar que uno por el otro en secreto se derretía y que ahora en complicidad nos fusionamos...

Nos unimos y nos creamos, nos amamos y nos gozamos, nos importamos y nos necesitamos, nos complementamos...


Estamos juntos tomados de las manos entre las selvas de concreto y contra las bestias cotidianas...

Estamos ligados de la mente contra las tormentas cercanas y e incluso las lloviznas lejanas...

Estamos vinculados de nuestra esencia por hilos indestructibles de plata contra pruebas que sangre y llanto requieran...

Nos formamos en el vientre de una tarde de lluvia y sol, arcoiris sepia y lunas siete...


Somos las raíces y las hojas, las espinas y las copas...

Somos como el sauce y el río, como el cuervo y las semillas, como el desierto y el cacto, como la costa y la espuma...

Somos nuestro hogar y nuestros respiros, nuestro aliciente y nuestra sensatez, nuestro néctar, nuestra vida misma...

Nos formamos en el vientre de una tarde de lluvia y sol, arcoiris sepia y lunas siete...






No hay comentarios.:

Publicar un comentario